Cuestión de erre

La erre fuerte (/R/) es uno de los sonidos que más se tarda en pronunciar correctamente, así que no es de extrañar que muchos niños articulen bien en general pero no sepan producir correctamente las palabras que contengan una /R/. De hecho se estima que hasta los 6 años es normal que les cueste pronunciar bien las palabras que contengan una o más /R/.

 

Esto es debido a que el sonido se consigue en un punto de unión entre la lengua y el paladar muy concreto, siendo casi imposible pronunciar una /R/ colocando la lengua de otra forma a la que lo hacemos normalmente. Además hay que pensar que para poder emitir la /R/, como sonido fuerte que es, es necesario que la lengua tenga suficiente tonicidad para que vibre con muy poco aire (el que usamos al hablar).

 

Y si no es así, ¿a qué puede ser debido?

 

Hay dos causas que pueden provocar que un niño o una niña no pronuncie correctamente este sonido. Una de esas causas es que el frenillo lingual (que se encuentra debajo de la lengua) sea tan corto que impida que la lengua alcance el paladar para decir la /R/. Esta zona palatal está justo detrás de los incisivos, y podremos llegar a ella siempre y cuando nuestro frenillo lingual nos lo permita, tanto si es con la boca cerrada como con la boca abierta.

 

La otra causa es de percepción auditiva, ya que es posible que el niño o la niña perciba como /R/ un sonido parecido (por ejemplo oír la erre floja igual que la erre fuerte), y confunda palabras parecidas entre sí (como por ejemplo “caro” por “carro”, o al revés).

 

Que haya dificultades en la percepción auditiva no implica necesariamente que el niño no oiga bien, sino que no discrimina sutiles diferencias de sonidos semejantes. Aun así, si existe la mínima sospecha de que el niño o la niña no oye bien habrá que acudir a un otorrinolaringólogo para le haga una valoración.

 

Estas dos causas (frenillo lingual y percepción auditiva) son independientes la una de la otra, pero puede ser que se unan y se deba tratar ambos aspectos simultáneamente.

 

¿Quieres saber si tu hijo/a podrá pronunciar la /R/?

 

Para saber si el frenillo lingual es corto o no, pídele que abra al máximo la boca y que suba la lengua hasta tocar los dientes de delante. Con un frenillo normal llegará sin problemas, pero si el frenillo es corto no podrá y por lo tanto le será imposible articular este sonido (a no ser que encuentre alguna estrategia compensatoria, como hablar con la boca muy cerrada).

 

Aquí se muestra un esquema de lo que tenéis que pedir a vuestro/a niño/a y lo que observaréis según sea el tamaño del frenillo lingual.

 

Frenillo lingual normal y corto
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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